Si bien el concepto de “personaje” puede resultar un tanto ambiguo, estoy segura de que todo aquel que haya conocido a esta vieja gitana estará de acuerdo conmigo de que se trata de un ejemplar único en la especie de los extraordinarios. Andaluza muy poco ilusa, y más lucida que la mismísima luz. Cabrona como la bruma, como sus bromas, y como sus fieles maestros alucinógenos que aún no han podido derrumbarla.
Al igual que en la escena de una película que ya no recuerdo, Catalina llegó de repente una noche fría dando un portazo que el viento se encargó de intensificar. Se desplomó sobre el sillón y desde el momento en que empezó a hablar, deseamos que no se calle nunca más. Nadie sabe bien como es que terminó en este pueblo perdido en las montañas de Oaxaca, ni tampoco si fueron los hongos o las cartas de tarot, o las lineas de sus manos o los poderes de las plantas o los mismos atardeceres de su balcón quienes la convencieron de instalar alli un hostal, pintar las paredes con sus sueños de colores y llenarlo de viajeros convencidos de que si es cierto de que existe la magia, definitivamente habita en aquel extraño lugar.
Finalmente habíamos encontrado a la protagonista de este cuento en el que las hadas se arrancan las alas en cada atardecer, fabrican una escoba e intentan sin éxito que las brujas les enseñen los conjuros de su hermandad. Pero en los confines del bosque no hay lugar para doncellas hermosas ni para mortales con mochilas ansiosas. Hacen falta muchas lunas para desentrañar los escondites de las miserias. Hace falta mucha humildad para aprender a seducir a la oscuridad de la humanidad, para luego, sin miedo, dejarse violar por él. Y entonces, en el momento adecuado, juntar con toda la fuerza las piernas para estrangular su más viciada maldad. Envenenarlo con la furia de su propia humedad, masticar con los colmillos de la vagina sus pretensiones de virginidad, infectar sus últimas aspiraciones de superioridad y arrastrar las cenizas a lo más profundo del vientre, aquel del que nunca debió escapar.





5 comentarios:
no puedo creer lo q estoy leyendo/viendo.
q lindo, q intenso, q mágico, q mucho!
In cre i ble!
sofi pi
cata talentosa, tenías escondido este blog. hermosa combinación de imágenes y palabras.
g=gabi.
ya sabemos quien está aprendiendo a firmar blogs
pero qué maravilla Cata
viajazo
que hermosamente descripto
quiero conocer a esa mujer...y sus hongos.
gracias por compartirlo
marian taberniso
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