martes, 19 de mayo de 2009

Espasmos cerebrales IV


Había una vez una linea que se creía punto.

La pobre se complicaba la vida intentando entender cual era su problema.

Cada vez que pensaba que había encontrado su lugar, la claustrofobia no tardaba en llegar para hacerla sentir que no encajaba.


Hasta que un dia se decidió a volver la vista atras, para descubrir finalmente cuan real era su trazo, y cuan poco recto había caminado.



"Muchos puntos forman una linea" pensó.

Somos vibraciones.Somos latidos, somos cuerpo.Somos ritmo, somos música.
Somos los dibujos que representan nuestra forma de ver el mundo.

A veces sabemos lo que queremos




A veces no.






Y en el camino nos cruzamos con otras lineas.










A veces conectamos.







E incluso nos enamoramos.





Y fue asi como comprendió que lo importante de ser linea, no pasa por saber desde donde se viene o hacia donde se va, sino que lo que la hace única es su capacidad inagotable de avanzar.
Si supiera la linea cuantas obras de arte se han pintado con su trazo, si supieran todas las lineas cuan hermosas se ven juntas desde lo alto. Verían que no son el resultado de un solo artista, sino que esta en su propia tinta la voluntad de reinventarses a si mismas, de mutar, de probar, de crear.

No tiene ningun punto detenerse en un punto si no buscamos el sentido de buscarlo.

1 comentario:

Josefina Preumayr dijo...

muy bueno cati!!!
un beso grande