
Pero la ventana sigue igual.
Puede ser que te pasen dos cosas misteriosas, y entonces vas a tener una segunda historia divertida para contar.
Pero la ventana sigue igual.
Puede ser que te sucedan varias situaciones inexplicables, y entonces el tema ya se va a volver recurrente en tus conversaciones.
Pero la ventana sigue igual.
Puede ser que todos tus días traigan pequeños sucesos que no encajen con lo previsible, y entonces te convertirás en un experto relatando cuentos sorprendentes.
Pero la ventana sigue igual.
Puede ser que uno de esos días, al chocarte nuevamente con lo inexplicable, ya no interese pensar cómo es que lo vas a contar, sino que vas a darte cuenta que la ventana por la que ves la realidad ya no es la misma, sino que fue cambiando silenciosamente mientras te esforzabas en traducir los hechos para que entren en la forma anterior.
A traves de esa nueva ventana verás que los misterios no son meros momentos que te suceden, sino que la Magia habita en esa gelatina pegajosa que algunos llaman aire. Y ya no estarás tan sólo respirándola, sino que ahora tendrás el privilegio de verla, saborearla, olerla y sentirla, en cada despertar.
Y verás que la distinción entre las palabras magia y realidad es otro invento de este lenguaje que se empecina en ordenar el mundo y enmarcarlo entre dos persianas.
4 comentarios:
sos increiblemente talentosa...
besos
la fan total o la tia de Rouse!
Simplemente increible. Te admiro hermana, sabelo.
Bravo cata! Ojala algún dia mi ventana cambie!
qué lindos recortes catalinda
adivina adivinador
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